Biólogos del CUCBA registran seis especies de “hongos zombies” que parasitan hormigas
Fotografía: Edgar Campechano Espinoza | César Ballesteros Aguirre
Investigadores del Laboratorio de Micología, del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la UdeG, documentaron por primera vez en México el hallazgo de seis especies de “hongos zombies” que parasitan hormigas.
Estos hongos fueron documentados en los alrededores del Jardín Botánico Haravéri, en el municipio de San Sebastián del Oeste, Jalisco; así lo detalló el maestro César Ballesteros Aguirre, investigador del Instituto de Micología y descubridor de las especies.
Explicó que las esporas de estos organismos infectan y penetran la cutícula de las hormigas, adquiriendo una forma parecida a la levadura y provocando cambios en el comportamiento del insecto infestado.
Posteriormente, los insectos infectados utilizan sus mandíbulas para adherirse a sitios del bosque que en ocasiones fungen como “cementerios”, donde los cadáveres servirán como una estructura que brinde protección, nutrientes y las condiciones ideales para garantizar el éxito en la reproducción de las esporas.
“Son hongos que crecen directamente del cuerpo de las hormigas y se caracterizan porque producen metabolitos que modifican el comportamiento, en este caso, de ocho especies de hormigas, obligándolas a morir en la corteza y hojas de las plantas y en la base de las rocas”, detalló Ballesteros Aguirre.
Las nuevas especies documentadas pertenecen al género Ophiocordyceps y tres de ellas obtienen su nombre científico según el tipo de hormiga que parasitan: Ophiocordyceps camponoti-striati, Ophiocordyceps cephalotiphila, y Ophiocordyceps pseudocamponoti-atricepis.
Mientras que el nombre de la especie Ophiocordyceps haraveriensis fue dedicada al Jardín Botánico Haravéri, lugar donde fue encontrada y la Ophiocordyceps jaliscana fue nombrada en honor al estado de Jalisco.
“Se realizaron muestreos cada mes y medio, los ejemplares se buscaron minuciosamente en la vegetación y otras partes del bosque. Se realizaron fotografías, microscopías, secuenciación de ADN y análisis filogenéticos”, relató el micólogo.
Por otra parte, la Ophiocordyceps deltoroi fue dedicada al cineasta tapatío Guillermo del Toro, famoso por el diseño de personajes que mezclan terror y fantasía. “Es monstruosa y bella a la vez”, consideró el investigador.
Este descubrimiento representa el primer registro científico en México de “hongos zombies” en hormigas, aunque Ballesteros Aguirre refirió que ya se trabaja en documentar especies que habitan en las cercanías del Área Metropolitana de Guadalajara, y en otros hongos que parasitan insectos como mariposas o avispas.
Algunos hongos de este tipo tienen potencial para combatir plagas, mientras que otros pueden producir sustancias con posibles usos contra el cáncer y otras enfermedades, por lo que documentar el comportamiento de estos organismos también representa una oportunidad de beneficio de la especie humana, agregó el investigador.
“Estos hongos controlan la población de las hormigas, son un elemento clave en el equilibrio del bosque y es importante estudiar la biodiversidad que hay en México; de esta manera podemos saber si hay una especie en peligro de extinción, si una especie representa algún peligro para la población o si puede ser útil en algún proceso industrial”, enfatizó.
Además de Ballesteros Aguirre, en el descubrimiento participaron las y los doctores: Laura Guzmán Dávalos, Virginia Ramírez Cruz y Miguel Vásquez Bolaños, del Departamento de Botánica y Zoología del CUCBA; así como la doctora Alma Rosa Villalobos Arámbula, del Departamento de Biología Celular y Molecular del mismo plantel y la doctora Tatiana Sanjuan, de la corporación Grupo Micólogos Colombia.
“Además, estas especies de hongos zombies han ganado relevancia en la cultura popular por medio de los videojuegos, películas o series de televisión y que estén en nuestro país resulta muy interesante”, precisó.
El artículo sobre este hallazgo fue publicado en la revista científica Persoonia - Molecular phylogeny and evolution of fungi y se puede consultar en este link.
Atentamente
“Piensa y Trabaja”
“1925-2025. Un Siglo de Pensar y Trabajar”
Guadalajara, Jalisco, 29 de diciembre de 2025
Texto: Pablo Miranda Ramírez
Fotografía: Edgar Campechano Espinoza | César Ballesteros Aguirre
Fotografía: Edgar Campechano Espinoza | César Ballesteros Aguirre
Con un tamaño de apenas cuatro milímetros, la chicharrita del maíz es un insecto que puede afectar gravemente los cultivos de este cereal, y aunque aún no representa un peligro para México, esta plaga ha provocado afectaciones en Brasil, Argentina y Estados Unidos.
No obstante que la chicharrita de maíz todavía no es un peligro para los cultivos, sí representa una potencial amenaza en distintas regiones de México, informó el doctor Gustavo Moya Raygoza, especialista en entomología con orientación en plagas agrícolas.
“Los agricultores no lo detectan porque es muy pequeño; es un insecto que mide menos de cuatro milímetros, es bastante pequeño. Pero es una plaga porque transmite patógenos al maíz”, resaltó el investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la UdeG.
El investigador detalló que la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) se ha convertido en un problema para cultivos en Brasil y Argentina en los últimos cinco años, puesto que el insecto llega a las parcelas y se alimenta de la savia de los cultivos, transmitiendo patógenos que debilitan y “achaparran” a la planta limitando su producción.
“Cuando chupa la savia, la ‘sangre’ del maíz, le puede transmitir tres tipos de patógenos, dos bacterias o un virus, que hacen que la planta sea bastante pequeña y no produzca más mazorcas; entonces, las pérdidas son enormes, puede llegar a haber pérdidas de entre 70 ó 40 por ciento en Sudamérica”, sostuvo.
Se ha estudiado la presencia de este insecto desde hace 25 años en la región Occidente y Sur de México, sin embargo, Moya Raygoza estima que aún falta conocer la situación de la chicharrita del maíz en los estados del Norte y evitar que se convierta en un problema para los cultivos.
Mencionó también que este insecto se reproduce de manera rápida, pues en menos de un mes ya completó su desarrollo y se encuentra listo para alimentarse de la savia del maíz y reproducirse. Ante esta situación, agregó, se han puesto en marcha mecanismos para evitar el avance de esta plaga.
“En Brasil tienen la experiencia de haber aplicado insecticidas y ya han encontrado que el insecto ya tiene resistencia, o sea, no lo han podido resolver. Los insecticidas sí pueden matar hasta 80 por ciento de los insectos, pero con ese método rápidamente la chicharrita desarrolla resistencia”, refirió.
Una de las medidas para disminuir el avance del insecto es eliminar las plantas restantes que quedan una vez que se cosecha el maíz, ya que éstas pueden albergar ejemplares de la chicharrita que podrían reproducirse sin control en el mismo sitio. También se recomienda regular las siembras para elegir condiciones climatológicas que no favorezcan la aparición del insecto.
Otra medida más es emplear maíces nativos o criollos, los cuales han demostrado resistencia hacia la plaga y a los patógenos que transmite la chicharrita del maíz.
Por otra parte, también se sugiere el uso de agentes entomopatógenos, como hongos u otros insectos parasitoides que de forma natural se alimentan de la chicharrita del maíz limitando sus poblaciones y el riesgo que representan para los cultivos en México: “Se le llama ‘Método de control biológico’ y no es el uso de insecticidas, pero con esto se llega a matar hasta 60 por ciento de los huevos de la plaga”, afirmó.
El avance de este insecto en el continente fue documentado por el doctor Moya Raygoza en el artículo científico Revisión actual de Dalbulus maidis (Hemiptera: cicadellidae): una importante plaga de cicadélidos del maíz en todo el Continente Americano, publicado en la revista Anales de la Sociedad Entomológica de América.
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“Piensa y Trabaja”
“1925-2025. Un Siglo de Pensar y Trabajar”
Guadalajara, Jalisco, 26 de diciembre de 2025
Texto: Pablo Miranda Ramírez
Fotografía: Cortesía Naturalist
Fotografía: Cortesía Naturalist
La riqueza de la gastronomía mexicana se refleja en cada efeméride y temporada, y la época navideña no es la excepción: muchos ingredientes llegan a las mesas dándole diversidad, sabor y color; son accesibles, sustentables y arraigados con la tradición.
La responsable de la Cafetería central del Centro Universitario de Tlaquepaque (CUTlaquepaque), Sonia Montero Villanueva, explicó que durante las fiestas de fin de año las opciones se multiplican con cenas con platillos formales y tradicionales, donde el uso de ingredientes de temporada es clave para platillos emblemáticos.
Tras la temporada más productiva del año y con la llegada de la época invernal las manzanas, guayabas y cítricos contribuyen con sabor para disfrutar las fiestas, además de que previenen enfermedades.
Una de las bebidas emblemáticas es el ponche, con frutas y productos de temporada. “En estas fechas se recomienda el ponche, una bebida de la que hay gran variedad: unos, con base en la jamaica, otros con tamarindo, guayaba, caña de azúcar y tejocotes, que también son de temporada. El ponche, además de ser de temporada, es necesario en época de frío”, dijo Montero Villanueva.
El ejemplo más emblemático son los romeritos. Aunque son típicos de la Ciudad de México, también aparecen en los mercados y supermercados de Guadalajara.
“Los romeritos preparados los venden caros, por el trabajo que lleva su preparación. Pero si te lo propones hacerlo desde cero, no es tan costoso. En Guadalajara no se conocían tanto los romeritos, pero ya son una opción conocida para esta temporada”, dijo. Los romeritos se complementan con mole y tortitas de camarón.
Entre las opciones más tradicionales, elaboradas, aunque más costosas, está el bacalao. “Es un platillo de origen español que las abuelas lo hacían delicioso, pero también es muy complicado de elaborar: desalar, desmenuzar, quitarle espinas y después cocinarlo con mucho aceite de oliva, jitomate, chile güero, almendra, aceituna y alcaparras. Y un vino blanco para acompañar”, relató.
Se suman también otras recetas internacionales como los ravioles en salsa de trufa o la pierna en salsa de ciruela, un platillo distinto pero formal para una cena familiar. Además, no son raras las cenas con pozole, pierna al horno o el lomo relleno son opciones accesibles y tradicionales, cuyos ingredientes siempre son accesibles. Hay acompañamientos de fácil preparación, en los casos de la pierna y el lomo, como los espaguetis blancos, el poblano con chile o el rojo.
El pavo o el guajolote sigue siendo una de las opciones más recurridas en esta época. “Ojalá pudiéramos tener más acceso al pavo para comer en ese día porque, además de ser delicioso, puede tener un relleno a la mantequilla; mucha gente lo inyecta con vino blanco, le pone especias, usa mucho el romero, el tomillo, tantas hierbas aromáticas que le dan un magnífico sabor, la pimienta, la sal, no se diga la paprika para darle color”, describió.
También la época da lugar a la elaboración de buñuelos, flanes o el tradicional dulce de calabaza en tacha, un postre que se hace a cocción lenta con piloncillo y se toma con leche. Incluso, para la decoración, la cereza, que es muy navideña.
Para Montero Villanueva las fiestas decembrinas son, además de una época de degustación especial, el momento de reflejar lo que somos a través de lo que comemos.
“Tienen una especial carga simbólica que se refleja en la comida en estas fechas; además de la generosidad, unidad y tradición, para mí eso es bien importante, tanto como proyectar la identidad cultural para que el mundo vea toda nuestra gastronomía y las fiestas y las reuniones. Eso es muy especial”, concluyó.
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“Piensa y Trabaja”
“1925-2025. Un Siglo de Pensar y Trabajar”
Guadalajara, Jalisco, 25 de diciembre de 2025
Texto: Adrián Montiel González
Fotografía: Cortesía Internet
Fotografía: Cortesía Internet
Con la llegada de las tradicionales posadas, cenas y reuniones de fin de año es común escuchar que “diciembre es un mes de excesos permitidos” y que la dieta comienza en enero; sin embargo, esta mentalidad puede generar un ciclo perjudicial para la salud, por lo cual la conciencia en lo que se come y bebe puede ser una opción de bienestar personal.
La doctora Claudia Hunot Alexander, profesora e investigadora del Instituto de Nutrición Humana, del Departamento de Reproducción Humana, Crecimiento y Desarrollo Infantil del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), subrayó que enlistar alimentos en buenos y malos no funciona sin una alimentación consciente, o el abandonar hábitos saludables, sobre todo en esta época de fiestas.
“Deberíamos de tener una alimentación saludable durante todo el año; pero, ya sabemos, hay dietas que dan días de ‘descanso’ o cheat days. Así, la Navidad es considerada libre para comer buñuelos y no galletas light. Por eso, lo mejor es no clasificar alimentos, sino seguir las recomendaciones de todos los días”, explicó Hunot Alexander.
Lejos de restringir el placer de comer, la especialista propone un enfoque en el que la comida –cualquiera que sea, sin exceso– sea un placer compartido con la familia y amigos.
“Me parece que hay que crear un espacio, por ejemplo, un lugar de disfrute consciente de los alimentos. Aunque la Navidad implica tradición, placer y vínculo, esto no debería implicar un paréntesis del bienestar, sino regular el ritmo, elegir y disfrutar”, añadió.
El enfoque contrario implica una restricción o una ejercitación extrema en enero, lo que resulta insostenible para la salud.
“Hay que preguntarnos, ¿qué es lo que sí quiero comer? Tal vez una porción que me permita seguir disfrutando sin incomodidad. Es decir, comer lo que tengo ganas de saborear, que es nuevo y que no está disponible todo el año. No debería ser complicado, pero sí nos complicamos, luego nos culpamos, después nos restringimos y eso nos lleva a que, más tarde, no nos importe y hagamos lo que nos da la gana”, destacó la investigadora del Instituto de Nutrición Humana.
Pero no sólo se altera la alimentación durante las fiestas, otro tipo de rutinas también cambian, como la hidratación, el sueño y el ejercicio.
“Si es Navidad, entonces dejo el ejercicio, me duermo a la hora que sea, tomo todo el alcohol que sea. Es como si nos dieran una especie de permiso de portarnos mal”, compartió.
Algunas estrategias que planteó Hunot Alexander son aplicables para esta época de fiestas, pero también para cualquier época del año: “Si hay tamales, no comerme cinco, sino uno; ponerle más verdura al pozole; no tomar todo el alcohol del mundo. Nadie debería estar tomando refresco. O sea, tomar más conciencia de lo que estamos comiendo y bebiendo. Así es todo el año”, recomendó.
Al final se encuentra el bienestar personal relacionado con la alimentación y la salud, que tendrían que ser una prioridad personal.
“Que mi objetivo no sea nada más el estético o el numérico de cuántas calorías voy a comer en las fiestas, o cuántas calorías más, sino priorizar mi alimentación y mi salud”, detalló.
Atentamente
“Piensa y Trabaja”
“1925-2025. Un Siglo de Pensar y Trabajar”
Guadalajara, Jalisco, 24 de diciembre de 2025
Texto: Adrián Montiel González
Fotografía: Cortesía Internet
Fotografía: Cortesía Internet
En diciembre de 2024 el ayuntamiento de Guadalajara anunció un aumento de por lo menos 20 por ciento en la cantidad de residuos generados en casas tapatías durante la época decembrina, superando la cifra de mil 800 toneladas diarias que se generan fuera de esta temporada vacacional.
Diferentes prácticas sociales y culturales arraigadas a la época navideña, así como los cambios de temperatura, generan diversos factores que propician diferentes tipos de contaminación (atmosférica, hídrica, del suelo, acústica, visual, etcétera), así lo comentó la doctora Martha Georgina Orozco Medina, adscrita al Departamento de Ciencias Ambientales y profesora investigadora del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la UdeG.
“La quema de basura y otros rituales que tienen que ver con la quema de objetos o creación de fogatas, fuegos artificiales, la inversión térmica, la desmedida generación de residuos como papel, el uso de desechables y otros plásticos, así como la compra de productos de poco uso, son algunos factores que propician el aumento de la contaminación en la temporada decembrina”, agregó la investigadora.
Entre los contaminantes mayor identificados en esta temporada figuran: monóxido de azufre, dióxido de carbono, compuestos orgánicos volátiles que con la temperatura y la inversión térmica son más complicados de eliminar del ambiente, provocando que sean más respirables para los seres humanos, generando diversas enfermedades respiratorias que afecta principalmente a adultos mayores, infancias y personas con asma.
Para frenar este fenómeno, la experta sugirió reducir sobre todo el consumo de plásticos, evitar cualquier actividad que afecte la calidad del aire o del agua, invertir en regalos o productos duraderos que eviten el uso de pilas u otros reactivos tóxicos para el ambiente y evitar el sobreconsumo.
“No necesariamente se tienen que comprar más y más cosas, sino que también podemos obsequiar momentos de convivencia; obsequiar experiencias y no objetos de consumo, sobre todo aquellos productos que son prácticamente de poco uso porque se convierten después en basura. Podemos tratar de optimizar los regalos que vamos a hacer esta Navidad, tratando de ser más sustentables en términos de seleccionar lo que pueda ser más duradero y no desechable”, agregó.
Todas y cada una de las prácticas sustentables mencionadas, además de algunas otras que se pueden incorporar, tales como el reciclaje, el reuso y la reducción de basura, favorecen no sólo nuestra salud física, sino también la salud del medio ambiente, al generar un mundo mejor para las futuras generaciones, subrayó Orozco Medina.
A estas acciones, la especialista sumó: preferir la iluminación led, reutilizar el árbol de navidad o adquirir pinos que pueden ser plantados y no luego desechados; optar por comida local, de productos frescos y de temporada; usar envases reutilizables, optar por tarjetas digitales y hacer donaciones para optimizar y no desechar los productos que tenemos dentro de nuestro hogar.
“Además de aquellas pequeñas prácticas que harán nuestra Navidad más sustentable, podemos incorporar en nuestro calendario de adviento alguna práctica natural; plantar un árbol, alguna reparación que represente desperdicio de agua o de luz, evitar el sobreconsumo de gas, promover el uso del transporte público y la movilidad no motorizada, así como hacer listas muy bien pensadas para compras inteligentes”, dijo.
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“Piensa y Trabaja”
“1925-2025. Un Siglo de Pensar y Trabajar”
Guadalajara, Jalisco, 23 de diciembre de 2025
Texto: Anashely Fernanda Elizondo Corres
Fotografía: General de Comunicación Social UdeG | Iván Serrano Jauregui
Fotografía: Coordinación General de Comunicación Social UdeG | Iván Serrano Jauregui
Cuando las luces de colores comienzan a invadir los aparadores de la ciudad y cada pequeño espacio salvaguarda un pino de Navidad, Mónica no piensa en la cena caliente, ni en los brillosos papeles que envuelven magníficos regalos; tampoco pasa por su mente la risa de sus seres queridos. Lamentablemente, Mónica sólo piensa en el estrés que le dan las expectativas no cumplidas, los comentarios pasivo-agresivos provenientes de sus familiares, la obligación de comprar, organizar, ceder y brindar disponibilidad que no se siente capaz de ofrecer.
“A veces, es mucha la frustración, te sientes obligada a responder, aunque sean cosas que te incomodan o te lastiman. Hay mucha agresividad disfrazada de curiosidad, y eso aumenta las ganas de querer aislarse, no estar presente para evitar peleas y conflictos”, respondió Mónica a la pregunta sobre sus sentimientos en las fiestas decembrinas.
El doctor Saúl Ramírez de los Santos, especialista en psicoterapia breve y Jefe del Departamento de Psicología Básica del Centro Universitario de Ciencias de Salud (CUCS), indicó que durante la temporada navideña es común el aumento de ansiedad, estrés y depresión causadas por diversos factores.
“Personas que ya no están con nosotros o que no pudieron asistir a las celebraciones; expectativas no cumplidas durante el año; la obligación de tener que convivir, organizar y gastar en regalos, son algunos factores que propician el aumento del estrés, la ansiedad y la depresión en muchas personas; por lo tanto, establecer límites puede ser la manera más sencilla de procurar el autocuidado”, agregó.
Según explica el doctor Ramírez, los límites son “decisiones claras sobre hasta dónde sí y hasta dónde no estamos disponibles en tiempo, energía, dinero y atención. No son ni castigos ni muestras de frialdad, deben de entenderse como una forma organizada de cuidar nuestro bienestar y la calidad de nuestras relaciones”.
“Los límites sirven para cuidar nuestra salud integral y nuestro bienestar –abundó–. Es decir, para poder identificar cómo me siento, cómo siento las emociones en mi cuerpo y cómo se expresan. Poner límites adecuados, bien estructurados, sirve para prevenir el agotamiento, la irritación o la culpa. También sirven para proteger esos vínculos importantes al evitar que la convivencia se llene de tensiones y que esto se vaya acumulando. Podemos decir, entonces, que poner límites sería una forma de autocuidado responsable y, al mismo tiempo, una muestra de respeto hacia los demás”.
Para poder aplicar dichos límites es necesaria también una comunicación asertiva y otros componentes que ayuden a la autorregulación de las personas. Para explicarlo mejor, compartió lo siguiente:
“Por ejemplo, en una invitación podríamos comentar: ‘Muchas gracias por invitarme. Este año he tenido días muy cargados. Voy a acompañarlos sólo un rato y me retiraré a las diez para descansar’. Ante comentarios incómodos que en estas fiestas nos pueden hacer, nosotros podemos responder: ‘Sé que lo dicen con cariño, pero cuando hacen comentarios sobre mi cuerpo me siento incómodo. Les agradecería mucho que hoy dejemos ese tema fuera’. Otro ejemplo para los gastos: ‘Este año quiero cuidar mejor mis finanzas o hay que cuidar mejor las finanzas. Así que podemos hacer regalos más sencillos’. De esta manera se establecen límites sanos, asertivos y sin necesidad de ser frío o ser interpretado como una persona grosera”, subrayó.
Entre otros tips de autocuidado, recomienda: establecer horarios y ejercicios que favorezcan una convivencia sana; acompañar de manera individual a personas que nos brinden calma y tranquilidad; realizar juegos o actividades que propicien una convivencia armoniosa; evitar ridiculizar o atacar, priorizar nuestro descanso y expresar lo que sentimos sin miedo ni preocupación.
“Para algunas personas esta temporada no es sinónimo de fiesta; sin embargo, es muy importante que entre nosotros aprendamos a decir que ‘no’ y a establecer límites, procurando nuestro bienestar físico y emocional. Y si los problemas persisten, es necesario saber que no se encuentran solas y que hay muchas maneras de pedir ayuda; están la línea de la vida, del SALME y el Departamento de Psicología Básica del CUCS, donde tenemos talleres virtuales y presenciales para todos los interesados”, mencionó.
Atentamente
“Piensa y Trabaja”
“1925-2025. Un Siglo de Pensar y Trabajar”
Guadalajara, Jalisco, 22 de diciembre de 2025
Texto: Anashely Fernanda Elizondo Corres
Fotografía: Fernanda Velazquez