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  • 28 Dic 2016
    Investigadores del Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá) crearán un mapa del tipo de alimentación que tienen los niños de Jalisco, desde que son recién nacidos hasta los seis meses de edad, para conocer cómo influye la lactancia materna en su flora intestinal y en el desarrollo de enfermedades...
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    Investigadores del Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá) crearán un mapa del tipo de alimentación que tienen los niños de Jalisco, desde que son recién nacidos hasta los seis meses de edad, para conocer cómo influye la lactancia materna en su flora intestinal y en el desarrollo de enfermedades en la edad adulta.
     
    La investigadora del Departamento en Ciencias de la Salud del CUTonalá, Karla Janette Nuño Anguiano, quien encabeza dicho estudio, explicó que en la entidad no hay estadísticas de los niños alimentados con leche materna y tampoco un seguimiento de su salud durante la infancia.
     
    “En la población mexicana no tenemos muchos patrones de referencia de ese tipo de microbiota, entonces la idea es empezar incluso a nivel local para saber cómo está Jalisco, en donde estadísticamente tenemos una población elevada de pequeñitos obesos”, dijo la académica.
     
    La flora intestinal es conocida también como microbiota y está conformada por un conjunto de bacterias situadas en el intestino, que no son dañinas para la salud, sino que ayudan en ciertos procesos digestivos y fisiológicos del cuerpo.
     
    La intención del estudio es conocer qué tipo de alimentación tienen los niños desde el primer día de vida, pues es un elemento que potencia el crecimiento de esos microorganismos que inciden en el control del peso corporal.
     
    Un bebé adquiere esta microbiota una vez que nace y la fortalece con los alimentos que ingiere, pero también este conjunto de bacterias son determinantes para inhibir o desarrollar futuros problemas de salud, como el sobrepeso o enfermedades como la diabetes, explica Nuño Anguiano.
     
    “Podría ser un parámetro muy importante que ayude a determinar si podrías o no presentar obesidad, que requiere de muchas otras variables, pero se ha visto que una muy fuerte es la microbiota intestinal, que es como la huella digital: diferente en cada sujeto”, dijo.
     
    Todo el alimento que consume una persona es digerido y transformado por la flora intestinal, para luego ser absorbido por los órganos del cuerpo. Si un bebé consume leche materna de manera exclusiva durante sus seis primeros meses de vida, tendrá una microbiota con mejor proporción bacteriana que le ayudará a realizar mejor el proceso metabólico y no propiciar el crecimiento del tejido adiposo, y por ende, evitar la obesidad o el sobrepeso.
     
    El equipo encabezado por Nuño Anguiano realizará trabajo de campo durante poco más de un año con niños y mamás que son atendidos en instituciones públicas de salud, lo que de manera paralela les permitirá fomentar la lactancia materna.
     
    “Una de las intenciones del estudio es promover la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad del bebé. Queremos que se promuevan sitios para la lactancia en el sitio laboral. Un ejemplo sería la Universidad de Guadalajara, donde ya hay centros universitarios que tienen su lactario para que las mujeres, estudiantes o administrativas puedan generar lactancia en los periodos de trabajo y también guardar la leche materna”, concluyó.
     
     
    A T E N T A M E N T E
    "Piensa y Trabaja"
    Guadalajara, Jal., 28 diciembre de
     2016
     
    Texto: Mariana González
    Fotografía: José María Martínez

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  • 28 Dic 2016
    Profesores, estudiantes, trabajadores administrativos y voluntarios que participaron en el Programa de Conservación de Tortugas Marinas del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) lograron rescatar 5 mil 700 nidos durante la temporada de anidación de...
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    Profesores, estudiantes, trabajadores administrativos y voluntarios que participaron en el Programa de Conservación de Tortugas Marinas del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) lograron rescatar 5 mil 700 nidos durante la temporada de anidación de este 2016, que comprendió el periodo de agosto a diciembre.
     
    El programa opera por medio de cuatro campamentos ubicados en las costas de Jalisco. El principal es el de La Gloria, instalado en el Playón de Mismaloya, en Tomatlán, donde se vigilan más de 20 kilómetros de playa y en el que este año, fueron protegidos un aproximado de 5 mil nidos.
     
    “Si no estuviéramos ahí, se perdería casi la totalidad de los huevos. La gente de las comunidades comenta que si no protegiéramos a la tortuga –como lo hacemos desde hace 30 años–, ya se hubieran extinguido. Aún cuando se sabe que está prohibido capturarlas, o a sus huevos, si tuvieran la oportunidad, las personas acabarían con más de 80 por ciento de las anidaciones”, afirmó el maestro Antonio Trejo Robles, profesor investigador del CUCSur, y uno de los responsables del campamento La Gloria.
     
    Los otros puntos de conservación son: playa del Coco, donde se logró la protección de 583 nidos; Bahía de Navidad (Barra de Navidad y Melaque), con 96 nidos, y el hotel Los ángeles locos en Tenacatita, en el que se rescataron aproximadamente a cien nidos. En todos se cuenta con comités de vigilancia y se imparten talleres de educación ambiental.
     
    Trejo Robles comentó que, en general, el balance de este año es bueno, ya que la cantidad de nidos protegidos en esta temporada fue similar a la de 2015; sin embargo, añadió que no pudo superarse debido a que no arribaron a las costas, tantas tortugas como esperaban.
     
    El investigador explicó que el trabajo en los campamentos consiste en vigilar las playas y buscar a las hembras que salen a poner sus huevos, esperar unos 45 minutos desde que salen del mar hasta que regresan y luego colectar los huevos.
     
    “Después de colectarlos, llenamos algunas fichas de control y los trasladamos a los corrales de incubación, donde están protegidos y donde monitoreamos la temperatura y la humedad. Después de 45 días, nacen las crías, a las cuales, pesamos, medimos, y son liberadas al mar”.
     
    Agregó que el proceso de eclosión (salida del huevo) continuará hasta el mes de febrero, y hasta entonces podrán hacer una evaluación del trabajo realizado en los corrales de incubación.
     
    Como cada año, participaron cientos de voluntarios provenientes de diferentes partes del país, y del extranjero; además de los estudiantes del propio centro universitario, principalmente alumnos de la licenciatura en Biología Marina.
     
    Quienes deseen participar como voluntarios pueden comunicarse al teléfono 31 53 55 63 30, o escribir al correo electrónico jtrejo@costera.melaque.udg.mx.
     
     
    A T E N T A M E N T E
    "Piensa y Trabaja"
    Guadalajara, Jal.,
    28 diciembre de 2016
     
    Texto: Karina Alatorre
    Fotografía: Abraham Aréchiga

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  • 28 Dic 2016
    Un grupo multidisciplinar de investigadores del Centro Universitario de la Ciénega (CUCiénega), desarrolló un electrocardiógrafo portátil que almacena y envía los resultados de un electrocardiograma en tiempo real a cualquier dispositivo vía internet.   El Instituto Mexicano de la Propiedad...
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    Un grupo multidisciplinar de investigadores del Centro Universitario de la Ciénega (CUCiénega), desarrolló un electrocardiógrafo portátil que almacena y envía los resultados de un electrocardiograma en tiempo real a cualquier dispositivo vía internet.
     
    El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), en noviembre de 2015, entregó el título de patente No. 337007 por el “Sistema para monitoreo y registro de las doce derivaciones cardiacas con una pc” a la Universidad de Guadalajara, con vigencia de 20 años. Esta invención fue concedida a los profesores del Laboratorio de Biofísica de dicho centro universitario: María Elvia Edith Alanís Perez, Mario Eduardo Cano González, Ernesto Edgar Mazón Valadez, Eri Atahualpa Mena Barbosa, Esteban Mauricio Tavares Herrera, Juan Carlos Estrada Gutiérrez.
     
    El aparato está formado por cuatro multiplexores, doce electrodos que se conectan al paciente, un selector de derivaciones cardiacas —impulsos eléctricos del corazón—, un amplificador y filtro de las derivaciones y una computadora en la que se almacenan y envían los datos de manera alámbrica o inalámbrica a otra computadora, página web o a cualquier parte del mundo.
     
    El doctor Juan Carlos Estrada Gutiérrez, encargado del área biomédica del Laboratorio de Biofísica explica que esta invención facilita al médico monitorear el electrocardiograma de un paciente en tiempo real de manera remota, además  de que puede asilar o amplificar una de las derivaciones cardiacas.
     
    “El selector de derivaciones hace que por medio de una señal enviada alámbrica o inalámbricamente asile una de las derivaciones, y cambiarlas para ver las doce detenidamente”,  finalizó Estrada Gutiérrez.
     
    El IMPI otorgó la patente de este aparato a la UdeG debido a que, a diferencia de un electrocardiógrafo convencional, éste cuenta con un selector de derivaciones y el conjunto de medios de transmisión. Aunque la solicitud de patente fue presentada ante la instancia correspondiente en junio de 2012, la resolución se concretó hasta el año pasado, debido a las investigaciones que deben de hacerse para nombrar inventor a alguien.
     
    El Laboratorio de Biofísica trabaja actualmente en el desarrollo de aparatos para la telemetría y el telecuidado, es decir el monitoreo y cuidado profesional desde casa, para que sin salir se pueda tratar a pacientes.
     
     
    A T E N T A M E N T E
    "Piensa y Trabaja"
    Guadalajara, Jal., 28 diciembre de 2016

     
    Texto: Miguel Ramírez
    Fotografía: Israel Rivera

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  • 28 Dic 2016
    La doctora Alma Yolanda Alanís García, investigadora del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), fue aceptada como miembro regular de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), luego de evaluar su expediente y pertinencia.   Con esta...
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    La doctora Alma Yolanda Alanís García, investigadora del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), fue aceptada como miembro regular de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), luego de evaluar su expediente y pertinencia.
     
    Con esta aceptación, dicha asociación civil –que agrupa a alrededor de dos mil 700 miembros que laboran en diversas instituciones de México y el extranjero– reconoce la trayectoria y contribuciones científicas de Alanís García. A mediados del próximo año será realizada la ceremonia de ingreso.
     
    La científica labora desde hace nueve años en esta Casa de Estudio. Está adscrita al Departamento de Ciencias Computacionales y es coordinadora del Doctorado en Ciencias de la Electrónica y Computación del CUCEI. Es miembro, también, del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), nivel II.
     
    Es ingeniero eléctrico. Tiene una maestría y un doctorado en Ciencias en Ingeniería Eléctrica por parte del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), Unidad Guadalajara, del Instituto Politécnico Nacional. Sus líneas de investigación son el modelado y control inteligente, y su aplicación en sistemas automáticos.
     
    Alanís García expresó sentirse honrada por este reconocimiento, y sobre todo porque a la AMC ingresan pocos colegas, y menos mujeres. “Esto refuerza mi compromiso con la institución, mi Universidad y el país”. Hay que recordar que la académica recibió una beca de Mujeres en la Ciencia por L’oréal-Unesco-AMC 2013.
     
    Con los recursos de este apoyo, trabajó en el proyecto sistemas de control automático para el páncreas artificial. Se trata del diseño de algoritmos computacionales para medir la glucosa. “El objetivo primario es darle una mejor calidad de vida al paciente de diabetes”.
     
    “La Universidad de Guadalajara me ha dado la oportunidad de desarrollar mi investigación”, y hacer aportes sociales. Con un grupo de investigadores “he trabajado muy bien; eso nos ha permitido desarrollar una serie de algoritmos basados en la inteligencia artificial” para ayudar en problemas como enfermedades infecciosas, así como búsqueda y rescate en ambientes siniestrados.
     
    A T E N T A M E N T E
    “Piensa y Trabaja”
    Guadalajara, Jal., 28 diciembre de 2016

     
    Texto: Eduardo Carrillo
    Fotografía: José María Martínez

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  • 23 Dic 2016
    Siete programas de la Universidad de Guadalajara (UdeG) fueron aprobados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para incorporarse al Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), con lo que esta Casa de Estudio suma 151 especialidades, maestrías y doctorados reconocidos por...
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    Siete programas de la Universidad de Guadalajara (UdeG) fueron aprobados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para incorporarse al Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), con lo que esta Casa de Estudio suma 151 especialidades, maestrías y doctorados reconocidos por su excelencia.
     
    Se trata de la Maestría en Ciencias de la Salud de la Adolescencia y la Juventud; las especialidades en: Hematología; Reumatología; Hemodinamia y Cardiología intervencionista; Dermatología; Otorrinolaringología y Cirugía de cabeza y cuello, y Neumología. Además, se incorporan a competencia internacional las especialidades en Pediatría y Medicina del enfermo en estado crítico.
     
    La licenciada Silvia Michel Díaz, jefa de la Unidad de Posgrado de la UdeG, informó que el pasado martes 20 de diciembre, el Conacyt publicó los últimos resultados del año que incluyen las evaluaciones de nuevo ingreso de especialidades médicas, la convocatoria de programas no escolarizados, la renovación de especialidades médicas y los resultados de réplicas de renovación.
     
    "Como nuevo ingreso tuvimos seis especialidades médicas y una maestría no escolarizada", dijo Michel Díaz.
     
    De esta manera, a la fecha, la UdeG cuenta con 70 maestrías, 36 doctorados y 45 especialidades en el PNPC. De estas, 80 son del área de investigación y 71 profesionalizantes.
     
    Del total de programas reconocidos por el PNPC, 56 pertenecen al Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), 20 al de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), 16 al de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), 16 al de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), once al de Ciencias Biológico Agropecuarias (CUCBA) y seis al de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD).
     
    Seis más pertenecen al Centro Universitario de los Valles (CUValles), cuatro al de la Costa (CUCosta) y cuatro al del Sur (CUSur). Los centros universitarios regionales de los Altos (CUAltos), de la Costa Sur (CUCSur), de Tonalá (CUTonalá) y de los Lagos (CULagos) concentran dos, mientras que el de la Ciénega (CUCiénega) tiene uno. El Sistema de Universidad Virtual (SUV) alberga tres programas.
     
    Michel Díaz agregó que esta Casa de Estudio participa "en el cuarto corte del PNPC, en el cual están participando diez programas de maestrías y doctorados de nuevo ingreso y dos solicitudes de cambio de nivel". Los resultados serán publicados en marzo de 2017.
     
    El Rector General de la UdeG, maestro Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla, reconoció a la comunidad de la UdeG por su esfuerzo y dedicación que hicieron posible alcanzar 151 programas reconocidos por Conacyt, pues "las especialidades, maestrías y doctorados contribuyen al desarrollo del país".
     
     
     
    A T E N T A M E N T E
    "Piensa y Trabaja"
    Guadalajara, Jal., 23 de diciembre de 2016

     
    Texto: Wendy Aceves
    Fotografía: Abraham Aréchiga

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  • 21 Dic 2016
    El Proyecto de Biología Molecular en Células Madre de la Universidad de Guadalajara (UdeG) nació para rescatar los hasta 50 mil cordones umbilicales que cada año se desperdician en Jalisco. Su objetivo es salvar vidas de manera altruista a través de las células madre.   El doctor Fernando Sánchez...
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    El Proyecto de Biología Molecular en Células Madre de la Universidad de Guadalajara (UdeG) nació para rescatar los hasta 50 mil cordones umbilicales que cada año se desperdician en Jalisco. Su objetivo es salvar vidas de manera altruista a través de las células madre.
     
    El doctor Fernando Sánchez Zubieta, jefe del Servicio de Hemato-Oncología Pediátrica del Nuevo Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, informó que trabajan con la intención de que a inicios de 2017 pueda funcionar este banco de cordón umbilical gratuito.
     
    “El cordón umbilical que se tira a la basura –tan sólo más de 17 mil en los hospitales civiles–, lo vamos a tomar para usar sus células madre en hígado, riñón o que el páncreas se pueda recuperar”, explicó Sánchez Zubieta.
     
    La hematóloga del área y responsable del proyecto, doctora María Magdalena Ortiz Sandoval, refirió que en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) se ubica el Instituto de Investigación en Cáncer en la Infancia y Adolescencia, espacio que alberga el banco de cordón umbilical y un criotanque con capacidad de seis mil unidades, en el cual estarán resguardadas las células madre, además de laboratorios para clasificar las muestras y realizar investigación científica en general.
     
    “La intención es ofrecer una opción de vida a un paciente, niño o adulto, que tiene una situación desesperada y que busca por todos los medios encontrar a un donador compatible”, refirió Ortiz Sandoval.
     
    Agregó que han enfrentado problemas para encontrar cordones de diferentes zonas: “Los Altos de Jalisco es una población de la que tenemos un gran número de pacientes y que no comparten muchos genes con las personas del Centro de Jalisco. Si hacemos búsquedas en el banco de sangre de cordón en Ciudad de México, de 30 niños, sólo una nos sale positiva”.
     
    Los expertos mencionaron que la recolección de la sangre de cordón umbilical podrá estar hasta dos décadas congelada en nitrógeno líquido. A través de una aguja se extrae el líquido del cordón, se le realizan las pruebas necesarias para determinar su seguridad y conocer el tipo de genes que contiene. Buscarán obtener una certificación de calidad para poder realizar un intercambio de unidades con otros bancos.
     
    “Sabemos que son dos décadas porque el primer banco de cordones, que es el de Nueva York, tiene veinte años y sus unidades con ese tiempo todavía tienen viabilidad, pero en realidad no se puede saber si pueden durar más tiempo porque no hay un centro que lo haya comprobado”, finalizó Ortiz Sandoval.
     
    Este proyecto también contempla la realización de campañas informativas sobre la importancia de la donación de cordones, pues “queremos recibir unidades de cualquier región geográfica y que el banco tenga la mayor heterogeneidad posible. Comenzaremos abriendo y tomando unidades que estudiaremos durante seis meses”.
     
     
     
    A T E N T A M E N T E
    "Piensa y Trabaja"
    Guadalajara, Jal., 21 de diciembre de 2016

     
     
    Texto: Wendy Aceves
    Fotografía: Adriana González

     

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