Dan a conocer lo que los tapatíos aman y odian de su ciudad
Fotografía: Mariana Hernández León/ Fernanda Velázquez/ Paulo Jiménez/ Archivo
Los jóvenes indígenas que viven en las ciudades juegan un papel fundamental en el proceso de revalorización de la lengua, las costumbres y tradiciones de sus comunidades de origen mediante la utilización de internet y las redes sociales, afirmó el académico del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, maestro Fortino Domínguez Rueda.
El investigador del Departamento de Historia de ese centro universitario realiza una investigación entre las comunidades zoques originarias de Chiapas que viven en la zona metropolitana de Guadalajara y destacó que internet permite a las nuevas generaciones seguir en contacto con su comunidad, promover su lengua y estar al tanto de las actividades tradicionales o religiosas que se llevan a cabo en sus comunidades.
Puso como ejemplo la red social Facebook en donde es común que los jóvenes zoques escriban en su lengua, convirtiéndola en “un código que solo otra persona que sepa zoque puede entender”.
“El espacio virtual también se ha convertido, sobre todo para los jóvenes, en un espacio para mantener la comunicación con la comunidad de origen y para incentivar el uso de la lengua. Ellos son la bisagra para que este proceso de revalorización siga reproduciéndose”, afirmó.
Domínguez Rueda aseguró que el flujo migratorio de los indígenas zoques hacia lugares como Guadalajara, Ciudad de México o Cancún se mantiene en gran medida por el despojo de tierras que los pueblos de la región chiapaneca viven ante la puesta en marcha de proyectos de minería, de extracción de hidrocarburos o de geotermia.
Este problema aunado a la “desigualdad creciente” que hay en México, hace que los jóvenes “empiecen a buscar alternativas de trabajo o educativas en las que Guadalajara es una opción” por las redes familiares y sociales que los indígenas han construido desde la década de los años 70, dijo.
Las 40 familias de origen zoque que viven principalmente en colonias de la periferia de Tonalá, Zapopan y Tlajomulco han logrado mantener su cultura y tradiciones aunque de manera muy íntima para evitar la discriminación de la que suelen ser objeto, explica Domínguez Rueda quien denomina a este fenómeno como “identidad puertas adentro”.
“A raíz del racismo y la discriminación que se vive en la ciudad, el zoque se habla en el espacio íntimo del hogar fuera de la mirada de los extraños, entonces es un mecanismo de preservación en el espacio privado en donde se reproducen ese tipo de prácticas culturales”, explicó el también el co-coordinador de la Cátedra de Interculturalidad.
Este proceso ha generado una especie de “híbrido” en el que los indígenas hacen propios ciertos aspectos culturales que hay en la ciudad, pero sin olvidar sus tradiciones, lo que los convierte en lo que Domínguez Rueda denomina “indígenas urbanos”, una figura que toma cada vez más fuerza en las grandes ciudades, recalcó.
A T E N T A M E N T E
"Piensa y Trabaja"
Guadalajara, Jal., 27 Diciembre de 2017
Texto: Mariana González
Fotografía: David Valdovinos
Por trabajar varias décadas en el estudio del fenómeno de la migración en México y Estados Unidos, el doctor Jorge Guillermo Durand Arp-Nisen, quien es investigador titular en el Departamento de Estudios sobre los Movimientos Sociales (DESMOS) del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), de la Universidad de Guadalajara (UdeG), recibirá la distinción de Investigador Nacional Emérito por parte del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
Esto fue dado a conocer en un comunicado emitido por la Secretaría Ejecutiva del SNI, en el que se enlistó a ocho integrantes pertenecientes a este organismo y quienes ahora son distinguidos como Investigadores Nacionales Eméritos 2017.
El Rector General de la UdeG, maestro Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla, felicitó a Durand Arp-Nisen por ser merecedor de este reconocimiento que avala su trabajo y lo refrenda como un académico consistente cuyas investigaciones son de alta calidad.
El académico de esta Casa de Estudio, quien es nivel III del SNI, ha destacado por el estudio de la migración y los nuevos escenarios de quienes viven este fenómeno en México y Estados Unidos.
“Este es un reconocimiento público que otorga el Gobierno Federal, por medio del SNI, a los científicos y tecnólogos que hayan sobresalido por la calidad de su producción y en la formación de nuevos investigadores, así como por su aportación al fortalecimiento de la investigación científica o tecnológica del país, en su línea de estudio”, refiere el documento de resultados.
Dicho reconocimiento, que será vitalicio, emana de la evaluación 2017 realizada por el SNI y entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2018.
Durand Arp-Nisen es originario de Lima, Perú, y mexicano por naturalización. Es licenciado en Antropología Social por la Universidad Iberoamericana; maestro en Antropología Social por el Colegio de Michoacán; y doctor en Geografía y Ordenamiento Territorial por la Universidad de Toulouise-Le Mirail, Francia.
Actualmente forma parte de la Academia Mexicana de Ciencias, de la National Academy of Sciences de Estados Unidos y de la American Philosophical Society.
Ha sido profesor e investigador visitante en el CNRS, Francia, y en las universidades de Chicago, Pennsylvania, California, UCLA, Varsovia, y Princeton.
Algunos de sus libros son La experiencia migrante (editado por la UdeG en el 2000), Return to Aztlan (1987), Más allá de la línea (1994), Miracles on the Border (1995), Migrations mexicaines aux Etats-Unis (1995), entre otros.
A T E N T A M E N T E
"Piensa y Trabaja"
Guadalajara, Jal., 21 de diciembre de 2017
Texto: Iván Serrano Jauregui
Fotografía: Adriana González / Paulo Jiménez
La Universidad de Guadalajara (UdeG), que preside el Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo (CCPNP), condena el asesinato del periodista Gumaro Pérez Aguilando, quien colaboró en diferentes medios informativos en Veracruz.
Con esta muerte suman 18 asesinatos de periodistas en México en 2017, lo que refleja la vulneración de los derechos de quienes ejercen la profesión.
Durante la entrega de XVI Premio Nacional de Periodismo, celebrada el 8 de diciembre en el Paraninfo Enrique Díaz de León de la UdeG, el Rector General de esta Casa de Estudio, maestro Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla, señaló que los profesionales de la información siguen estando a merced de la violencia por mostrar la verdad.
Expresó que esta situación es parte de la crisis de seguridad y violencia que se vive en todo el país, pero que se han ensañado de contra los periodistas que denuncian los acontecimientos.
En el caso de Pérez Aguilando lo asesinaron en un acto de barbarie, en la escuela de su hijo y sin haber importado que estuvieran los niños de la misma presentes.
Bravo Padilla subrayó que el CCPNP expresa su indignación ante el clima de violencia que viven los periodistas.
Según la organización civil Artículo 19, del año 2000 a inicios de diciembre de 2017 se habían registrado 57 ataques contra medios de comunicación y 111 periodistas había sido asesinados, de los cuales 103 eran varones y ocho mujeres; asimismo 21 profesionales habían sido privados de la vida en los últimos dos años.
A estas cifras se añade el caso de Pérez Aguilando, quien murió este martes 19 de diciembre.
El Rector General hizo un llamado, como Presidente del CCPNP 2016, al Gobierno de Veracruz y al federal, a los Poderes Judicial y Legislativo de la unión, así como a los gobernadores y Poderes locales para que luchen por la defensa del periodismo libre y de quienes trabajan para hacerlo realidad.
A T E N T A M E N T E
"Piensa y Trabaja"
Guadalajara, Jal., 21 de diciembre de 2017
Texto: Prensa UdeG
Fotografía: Abraham Aréchiga
Su bajo porcentaje de grasa, su cantidad de proteínas, además de estar libre de sustancias promotoras del crecimiento, hacen de la carne de conejo una buena alternativa de producción y consumo.
En Jalisco, sin embargo, hasta el momento es poco explotada y aunque si se cuenta con producción, no se compara con la que existe en zonas como el Estado de México, Tlaxcala y Puebla, que son altos consumidores de esta carne, explicó el investigador del Centro Universitario del Sur (CUSur), de la UdeG, Rodolfo Palomera Palacios.
Ante este panorama, el CUSur busca impulsar esta producción; para ello realizó un censo en el que se constató que casi 100 por ciento de la producción de conejo se da a nivel de traspatio, lo que se considera como cunicultura familiar, ya que no rebasan la cantidad de 50 animales y existen sólo pocas granjas establecidas.
“La idea es fomentar la producción de carne de conejo en nuestro Estado. Sí hay, pero queremos que se produzca más, y queremos que los estudiantes tengan conocimiento de esta especie, porque es una gran alternativa de producción que puede resolvernos muchos problemas alimentarios”, señaló Palomera Palacios.
La carne de conejo, argumentó, es alta en hierro y en proteínas; no produce colesterol, es baja en calorías y grasas; contiene vitaminas y minerales; es altamente digestible y recomendada para la alimentación de los niños que apenas van a recibir sus primeros bocados sólidos y personas de la tercera edad.
“Es una alternativa saludable y segura porque el conejo, por naturaleza, no puede recibir anabólicos, ni promotores de crecimiento; se desarrollan de manera natural, ya que para que puedan hacer su función esas sustancias, se necesita alrededor de 15 por ciento de grasa corporal, y el conejo tiene como máximo 5 por ciento”, precisó.
Palomera Palacios recordó que hace dos décadas ya se decía que ésta sería la carne del futuro, pero aún falta concientizar a la población sobre sus ventajas, ya que desgraciadamente no se consume mucho, a pesar de ser una carne segura por no tener residuos de sustancias nocivas para la salud.
En cuanto a la vinculación que existe entre el CUSur y este sector productivo, Palomera Palacios dijo que el objetivo es formar asociaciones para que los productores puedan recibir más apoyo. Y por esta razón realizan un censo, con el objetivo de conocer cuántos productores existen y cuántos se van a atrever a trabajar. En la región Sur tienen censados, por el momento, a 28 productores, pero se estima que hay entre 50 y 60.
A T E N T A M E N T E
"Piensa y Trabaja"
Guadalajara, Jal., 20 diciembre de 2017
Texto: Laura Sepúlveda
Fotografía: Archivo UdeG
Resultado de un trabajo de investigación a cargo de especialistas en Psicología y Psiquiatría del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), se creó el Manual para la atención de la salud mental de indígenas migrantes (2017), con la intención de aplicarse en este segmento de la población por medio del sector salud en Jalisco.
“Es una propuesta de una intervención con sensibilidad cultural adaptada al grupo étnico migrante”, explicó el doctor Sergio Javier Villaseñor Bayardo, profesor investigador del CUCS y coautor del manual.
La investigación duró tres años, y se integró por trabajo de campo, aplicación de un modelo de intervención psiquiátrica y evaluación de resultados.
Con apoyo del Conacyt, el grupo de aproximadamente 10 investigadores del CUCS, identificó cinco principales grupos indígenas asentados en la Zona Metropolitana de Guadalajara: nahuas, purépechas o tarascos, mixtecos, wixáritari y otomíes, provenientes de Michoacán, Oaxaca, Hidalgo, Querétaro y otros estados.
De los mixtecos, el grupo más numeroso, se detallan tres asentamientos: en Guadalajara, Tonalá, y el más reciente en Zapotlanejo.
“Los mixtecos son uno de los grupos étnicos que migró a principios de los años 80, y lo hicieron de forma grupal, para establecer asentamientos comunitarios de gran tamaño. Se encuentran tres generaciones y algunos bebés que forman parte de la cuarta. Se siguen considerando migrantes debido a que pasan estancias de tres a seis meses en las comunidades de origen de sus familias. Se reconocen originarios de Oaxaca, aun cuando hayan nacido en la ZMG”, se describe en el trabajo.
En Jalisco la población indígena es de 42 mil 372 personas, que hablan 62 diferentes lenguas, según cifras del Inegi en 2010; sin embargo, no hay estudios que evidencien qué porcentaje es propenso o padece alguna enfermedad mental.
Villaseñor Bayardo destacó que se encontraron trastornos depresivos, de ansiedad y de adaptación combinados con ansiedad y depresión, ocasionados principalmente por la añoranza de su lugar de origen, y la migración de los esposos y padres de familia hacia Estados Unidos.
“Se dieron más detalles de aquellos síntomas que denominan ‘depresión’, como el llanto, ganas de morir, el suicidio, no poder levantarse de la cama, dificultades en la concentración y preocupación por familiares que se encuentran lejos”, describe en el manual el doctor Villaseñor Bayardo.
“Una de las más referidas es el susto –agregó–. Lo mencionan por una experiencia en la que la persona se asusta, su espíritu se queda en ese lugar, y es provocado por hechicería, envidia o una caída”.
La maestra Martha Patricia Aceves Pulido, también coautora del manual, explicó que para tratar la salud mental de estos grupos que migran a las ciudades, se propone una intervención psiquiátrica que integre la esfera espiritual, lo fisiológico y la experiencia.
“No solamente es una forma de entender las enfermedades mentales, sino que el propio proceso de migración y adaptación a la cultura urbana implica afecciones a la salud mental. Las personas que están más asimiladas a la cultura occidental o de la ciudad, son quienes atraviesan cuadros más típicos de enfermedades mentales”, dijo.
Para su tratamiento, los investigadores del CUCS proponen tomar en cuenta la cultura de procedencia, el respeto a sus creencias, así como métodos tradicionales para combinar intervenciones médicas cortas e integrar a otras personas, principalmente a sus familiares, en el tratamiento de la enfermedad mental.
El Manual para la atención de la salud mental de indígenas migrantes se propondrá a los servidores públicos del sector salud para que se aplique en las instituciones de salud pública, así como su integración en planes de estudio de las licenciaturas en Medicina, Psicología y Trabajo Social.
“Los aportes científicos de este trabajo serán adaptados a las necesidades particulares, tanto de la experiencia de migración como de su cosmovisión y cultura de procedencia, de manera que se integre un modelo de atención multidimensional y multidisciplinario que sea efectivo y de calidad”, concluyó Villaseñor Bayardo.
A T E N T A M E N T E
"Piensa y Trabaja"
Guadalajara, Jal., 20 diciembre de 2017
Texto: Dania Palacios
Fotografía: Fernanda Velázquez
El transporte público, la inseguridad del Centro Histórico e incluso los Arcos del Milenio, son algunos elementos de la ciudad de Guadalajara que sus habitantes detestan.
En contraste, la fuente de la Minerva, la torta ahogada, la Catedral Metropolitana y la Feria Internacional del Libro son emblemas urbanos que a los tapatíos les hacen sentir más orgullosos.
Estos resultados están plasmados en el libro Objetos urbanos simbólicos. Una visión desde la percepción del habitante, escrito por la doctora Livier Olivia Escamilla Galindo, como resultado de su tesis de investigación para el doctorado en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD).
La académica señaló que cada localidad genera una identidad a partir de sus objetos urbanísticos, que forjan una personalidad que se determina a partir de la opinión sobre distintos puntos, eventos y tradiciones.
“Es un estudio desde una perspectiva etnográfica y netnográfica (estudio de dinámicas de usuarios en la web), que documentó diferentes visiones de los habitantes de la ciudad. Abordo cómo era el desarrollo de un proceso de construcción de estos objetos urbanos desde la percepción visual de los habitantes”, explicó Escamilla Galindo.
“Los objetos urbanos se clasifican en positivos y negativos, pues la experiencia previa que el habitante tiene, incide sobre éstos. Entre los positivos se encontró la Minerva, el Paseo Chapultepec, la FIL; entre las expresiones culturales estuvieron la torta ahogada y el tequila; en cuanto a medios de transporte, el uso de la bicicleta”, refirió.
Dijo que el Centro Histórico es el objeto urbano que fue clasificado como positivo y negativo a la vez, ya que, a pesar de ser un referente por su historia, los habitantes lo perciben como un entorno inseguro, que huele mal, hay mucha basura y ruido.
“En los negativos encontramos una crítica constante hacia el transporte público, específicamente al camión –destacó–. En cuanto a monumentos fueron recurrentes los Arcos del Milenio; algunas explicaciones son que se sabe que es una zona de constante inundación durante el temporal de lluvias, y porque a cierto grupo de personas se le quedó el recuerdo de que en ese cruce fue encontrada una camioneta con cuerpos”.
Además, detalló Escamilla Galindo, en los grupos focales del estudio identificó que la percepción estética de estos arcos no era algo que les gustara, principalmente por el color, que fue calificado como amarillo chillante.
“Es un resultado muy confrontado porque, finalmente, el habitante sí está consciente de todo lo bueno que hay en su ciudad, así como de lo negativo y lo que le hace falta para tener una mejora en su calidad de vida”, abundó la investigadora.
Otros que fueron identificados como negativos son la zona de San Juan de Dios y la Expo Ganadera, la explicación de esta última radica en que se encuentra en una zona alejada del Centro.
El lago de Chapala, las Fiestas de Octubre y la gastronomía fueron otros objetos urbanos que se relacionan con algo positivo.
Estos resultados fueron captados por medio de tres técnicas de investigación con perspectiva cualitativa. La primera aportación fue por medio de una página web, donde los tapatíos comentaron sobre las cosas que los identificaban; entre éstas estuvieron las costumbres, la forma de hablar, etcétera.
El primer grupo de participantes por redes sociales fue de 37, y ellos mismos invitaron a otros a participar; al final, fueron 730 comentarios, que permitieron hacer una clasificación.
En la segunda etapa se trabajó con diez grupos focales de entre tres y cinco personas. La última etapa consistió en la aplicación de 150 entrevistas en las zonas Centro de los municipios de Guadalajara, Zapopan, Tonalá y Tlaquepaque.
Esta investigación, expresó, también busca indagar sobre los objetos urbanos que el tapatío identifica en aras del posicionamiento que se busca de la ciudad por medio del marketing. Expresó que muchas veces dichos objetos son establecidos sin conocer la dinámica del habitante con su entorno.
“Si se lograra evidenciar el sentido identitario de la ciudad se podría generar una sinergia en aras del bienestar y promoción de la misma ciudad –declaró–. La identidad de las ciudades está en boga, y con estas investigaciones se pueden conocer más sus trasfondos, y poder así promocionarlas desde lo que somos en realidad”.
Este estudio se puede conseguir en la librería que se encuentra al interior del CUAAD Huentitán.
A T E N T A M E N T E
"Piensa y Trabaja"
Guadalajara, Jal., 20 diciembre de 2017
Texto: Iván Serrano Jauregui
Fotografía: Mariana Hernández / Fernanda Velázquez / Paulo Jiménez / Archivo UdeG
Fotografía: Mariana Hernández León/ Fernanda Velázquez/ Paulo Jiménez/ Archivo