Buscan fortalecer relaciones educativas entre México, Canadá y Estados Unidos

Versión para impresiónEnviar por emailPDF version
Realizan panel “La competitividad de la Región América del Norte: ¿dónde estamos y hacia dónde vamos?”, en el Paraninfo Enrique Díaz de León

Pese a que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) fue firmado hace más de dos décadas, aún falta que las relaciones educativas entre México, Canadá y Estados Unidos de América (EUA) sean más estrechas.
 
Dicho acuerdo no contempla directamente una estrategia trilateral en materia de cooperación académica, por ello es necesario repensar métodos para que más estudiantes y docentes logren formarse fuera de sus naciones de origen y que eso derive en aportaciones a los distintos sectores productivos.
 
En esto coincidieron representantes de cada país en el panel “La competitividad de la Región América del Norte: ¿dónde estamos y hacia dónde vamos?”, que se realizó como parte del II Congreso del Centro para el Desarrollo Colaborativo de América del Norte (NACCD): “Educación 4.0: Fortalecimiento de la competitividad, la innovación y el emprendimiento en América Latina”, en el Paraninfo Enrique Díaz de León de la Universidad de Guadalajara.
 
Los asistentes fueron el Consejero de Asuntos Públicos de la Embajada Canadiense en México, Michael Bailey; el Consejero de Asuntos Educativos y Culturales de la Embajada de EUA en México, James Wolfe y la Directora General Adjunta de Competitividad e Innovación con América del Norte, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Lydia Antonio de la Garza.
 
El titular de la Coordinación General de Cooperación e Internacionalización (CGCI), doctor Carlos Iván Moreno Arellano, moderó la charla que buscó dar a conocer las visiones de los tres países respecto a la colaboración académica.
 
“Hoy tenemos un comercio trilateral anual de un billón de dólares. México se posiciona como el tercer socio comercial de Estados Unidos y Canadá. Estos datos contrastan con el incipiente avance en nuestra integración académica y científica. El desafío es consolidar una integración comercial, cultural, educativa y científica; ese es el reto que nos tiene reunidos aquí”, compartió.
 
Señaló que, según datos de la Encuesta Mexicana de Movilidad Internacional Estudiantil de Patlani, en 2017, de los 20 mil 300 estudiantes extranjeros que vinieron a estudiar al país, sólo 4 mil eran estadounidenses y 300 de Canadá.
 
“En México no hemos sido lo suficientemente atractivos para ser polo internacional de educación superior. En el escenario global, México atrae sólo 0.4 por ciento de toda la movilidad de estudiantes que se estima son 5 millones”, destacó.
 
Expresó que en 2017 fueron 17 mil estudiantes mexicanos quienes hicieron estancias académicas en EUA, lo que representa 1.7 por ciento del total que llegan a ese país.
 
Al respecto, Lydia Antonio de la Garza mostró las estrategias bilaterales de la Cancillería Mexicana con los países norteamericanos para impulsar la movilidad internacional; entre éstas mencionó la importancia del Foro Bilateral sobre Educación Superior, Innovación e Investigación (Fobesii) –conformado por instancias federales de educación, financiamientos y universidades–, que han sumado 140 convenios de colaboración y que han permitido que 101 mil estudiantes hayan viajado a Estados Unidos a estudiar.
 
“El financiamiento es uno de los retos. Los gobiernos tienen recursos diversos, pero cada vez son más limitados. Se debe integrar al sector privado en los apoyos y que vean las ventajas que pueden tener éstas en la formación de recursos humanos, y así puedan financiar estos proyectos de internacionalización”, comentó.
 
Moreno Arellano reiteró que uno de los problemas son los recursos financieros y, sobre todo, las políticas públicas, pues aunque las universidades tienen recursos etiquetados para contribuir en cooperación e internacionalización, la mitad de las escuelas públicas tienen recursos etiquetados que se pueden redireccionar de mejor manera.
 
James Wolfe indicó que la implementación de políticas suele ser bilateral y que infortunadamente se carece de una embajada trilateral que atienda estos asuntos.
 
“No existe una implementación continua para que las iniciativas rindan frutos. El Fobesii sigue siendo fuerte entre Estados Unidos y México, sí, pero hay que involucrar a los actores más interesados, necesitamos que en el tema de cooperación se involucren los sectores de energía, salud, clima, aguas; hay muchas áreas que son importantes para los tres actores de gobierno con sus instituciones”, recalcó Wolfe.
 
Michael Bailey destacó que México ha sido un país importante en las relaciones académicas para Canadá por medio de sus universidades, incluso consideró el enlace de la investigación e innovación como un punto fuerte.
 
“Hay dinero para estos propósitos, sólo hay que identificarlos. Quizá hay una forma que podamos desafiar a la industria para trabajar regionalmente”, resaltó.
 
Durante la reunión se dio una radiografía sobre cómo funcionan los ministerios de educación de cada país, y cómo pueden consolidarse estrategias para que las tres naciones se vean beneficiadas en materia de internacionalización educativa.
 
El II Congreso del Centro para el Desarrollo Colaborativo de América del Norte, continúa hoy jueves y finalizará mañana viernes, en otras sedes universitarias, como la Universidad Panamericana y la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG).
 
 
A T E N T A M E N T E
"Piensa y Trabaja"
Guadalajara, Jalisco, 22 de marzo de 2018

 
Texto: Iván Serrano Jauregui
Fotografía: Mariana Hernández León / Diana de la Mora