Rulfo, Yáñez y Arreola son recordados en Los Ángeles, California

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Los tres narradores jaliscienses fueron conmemorados por académicos de México y Estados Unidos en el marco de la Feria del Libro en Español de Los Ángeles.

Los tres escritores jaliscienses Juan Rulfo, Agustín Yañez y Juan José Arreola fueron homenajeados en la primera Feria del Libro en Español de Los Ángeles LéaLA.
Maarten Van Delden profesor de literatura comparada de la Universidad de Columbia analizó uno de los cuentos del mundialmente reconocido escritor mexicano Juan Rulfo, Diles que no me maten, que forma parte de la obra el Llano en Llamas.
El cuento inicia con el diálogo de un hombre y su hijo, dijo el académico. “El hombre es un campesino que acaba de ser arrestado por un crimen que cometió hace 35 años y ha sido sentenciado a muerte. El campesino  le pide a su hijo que interceda por él ante las autoridades”.
El detenido recuerda cómo asesinó al terrateniente Don Lupe porque le prohibió que sus animales pastaran en sus terrenos en tiempos de sequía.
“El cuento revela la complejidad de la realidad a través de una historia de venganza, de la lealtad a la familia y el abandono. Muestra la dependencia que nos tenemos los unos a los otros.”, dijo el experto.
El titulo Diles que no me maten es una cita de un personaje del texto, y eso es típico en Rulfo: que tome las palabras de un personaje, es decir, permite que el protagonista hable directamente. Demuestra la dependencia del personaje a los otros, recalcó Van Delden, experto en literatura española y portuguesa.
Por su parte, el poeta y editor jalisciense, León Plasencia Ñol leyó un texto escrito a partir de la experiencia que tuvo al leer la obra de Juan José Arreola.
“Sus poemas en prosa siempre son certeros, son como un susurro a media voz, pocos escritores han manejado el lenguaje como él, con gran ductilidad. Despliega en sus escritos su inteligencia y su humor. Es un escritor apabullante”.
Arreola mezcla situaciones, arma historias que sabe particulares, de detalles mínimos. “El mismo Arreola decía que había nacido en Zapotlán el Grande, el 21 de septiembre de 1918 el mismo día que Marcel Proust sufrió la crisis de vértigo y se desplomó de las escaleras de su casa, el día de San Mateo Evangelista”, dijo Plascencia Ñol.
Areola era pequeño, delgado en su juventud, con cabellera leonina, ensortijada, de viejo parecía un nomo afable, de ojos saltones y de movimientos lentos. Sus libros perfectos libres, únicos, donde se podía aprender con cada frase suya. Su reflexión es irónica, sarcástica y cada página suya era un gozo”, indicó Ñol.
Por su parte, el poeta jalisciense Ernesto Lumbreras recordó al escritor Agustín Yáñez y su célebre novela  Al filo del agua, escrita de manera polifónica y que rememora una etapa pérdida de los juegos antiguos de los niños en el barrio del Santuario. Indicó que la infancia de Yañez era una infancia situada en los Altos de Jalisco.
Guadalajara, Jal., 2 de mayo de 2011
Texto: Adriana Navarro
Fotografía: LéaLA
Edición de noticias: Lupita Cárdenas Cuevas