Importante distinguir alergia de un cuadro viral

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En septiembre, las alergias en niños tienden a dispararse

Es importante diferenciar los síntomas de un cuadro viral al de una alergia, sobre todo en niños, y de cara a los próximos meses en que suelen aumentar los casos, porque puede haber confusiones entre ambas enfermedades, lo que también repercute en el diagnóstico y en el tratamiento, advierte Guadalupe Alcalá Padilla, alergóloga pediatra encargada del Servicio de Alergia Pediátrica, del Hospital Civil Fray Antonio Alcalde.

Explica que es en la temporada de lluvias cuando menos casos de pacientes con alergias tienen en el año, ya que “por los niveles de humedad que hay en la atmósfera, sobro todo en quienes son alérgicos al polen, esa humedad provoca menos problemas, a menos que sean alérgicos al pasto, que son una minoría.

“Sin embargo, una vez que los niños entran a clases, sobre todo a finales de agosto y septiembre, es el tiempo en que los niños son ‘alérgicos a la escuela’. Pero no se trata de una invención de ellos, ya que lo que sucede es que cuando entran a clases, los niños suelen aspirar el polvo acumulado en los salones, que es cuando empiezan a presentar cuadros alérgicos”, indica.

Alcalá Padilla señala que las alergias suelen manifestarse por la llamada rinitis aguda, que consiste en picor nasal, producción de moco acuoso y líquido, además de estornudos frecuentes. Si el médico explora el interior de las fosas nasales podrá observar que la mucosa de los cornetes está enrojecida, inflamada o con una coloración violácea muy característica.

También puede haber asma, que se manifiesta  es los pacientes con tos frecuente, más por las noches, en la mañana o durante el ejercicio. Una tos seca que luego se hace flema, que ocasionalmente deriva en una crisis de dificultad respiratoria, y que en ocasiones obliga a acudir a una unidad de urgencia. “Es en septiembre que empiezan a incrementarse el número de consultas a urgencias por crisis asmática”, dice.

“Es importante hacer una diferencia de los síntomas producidos por un cuadro alérgico o asmático, y otro tipo de enfermedades virales, trátese de una gripe o de influenza, ya que el niño en un proceso viral tiene malestar general, decaimiento y puede tener fiebre, mientras que el cuadro alérgico no presenta fiebre, ni malestar general. El niño puede tener tos, flema, estornudos, pero él se siente bien”, detalla Alcalá Padilla.

“Mi recomendación para padres y maestros es hacer una diferenciación correcta con ambos problemas: el alérgico y el viral, ya que muchas veces confunden los síntomas y a los niños se les impide la entrada a las escuelas, porque piensan que pueden infectar a otros niños, cuando esto no es así. Muchas veces tengo que otorgar múltiples constancias de que los niños no tienen esa enfermedad”.

Guadalajara, Jal., 28 de julio de 2010.
Texto: Juan Carrillo Armenta
Fotografía: Internet
Edición de noticias: Lupita Cárdenas Cuevas