Implicaciones del COVID-19 van más allá de la salud

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Integrantes del SNI, adscritos al Laboratorio de Diagnóstico e Investigación Molecular, compartieron vía virtual perspectivas sobre el coronavirus con alumnos del CUCEI

La pandemia del COVID-19 no sólo ha traído implicaciones a la salud, sino también en lo económico con una caída de 9.2 por ciento en el Producto Interno Bruto, así como distanciamiento social, modificación de roles familiares y detonación de problemas mentales.
 
Esto lo dijeron investigadores del Laboratorio de Diagnóstico e Investigación Molecular (LaDIM), con sede en el Instituto Transdisciplinario de Investigación y Servicios (ITRANS), en la mesa “Pandemia del COVID-19: actualidad, retos y perspectivas”, realizada en el Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCE), en el programa “Charlemos de ciencia y tecnología”.
 
La doctora Diana Emilia Martínez Fernández, egresada del CUCEI y Premio Jalisco 2020 en categoría Científica, recordó que este virus proviene de la provincia de Wuhan, China. Jalisco se encuentra en el quinto lugar nacional por casos confirmados, pero con los casos de Radar Jalisco, sería el segundo.
 
“El panorama que vivimos en Jalisco es mucho más grave de lo que habíamos pensado, así que relajar las medidas en estos momentos no es algo a considerar. Estos son datos crudos que no nos indican el impacto que hemos tenido a nivel personal, social y económico, pero son importantes para saber dónde estamos en la pandemia y cómo reaccionar”, dijo Martínez Fernández, quien ha realizado estancias en Japón.
 
El profesor del Departamento de Farmacobiología del CUCEI, doctor Francisco Josué Carrillo Ballesteros, explicó que entre las implicaciones detectadas están las económicas; laborales, con un contexto de desempleo y la desigualdad; y educativas, con el cierre de escuelas, rezago, modificación de competencias, y desequilibro entre presencial y virtualidad.
 
“El hecho de modificar nuestras actividades cotidianas cambia la dinámica en que hacemos nuestro trabajo; por ejemplo, académicos y estudiantes han experimentado distintas emociones, lo que nos permite considerar que podemos aprovechar la situación y saber qué no debemos hacer”, dijo Carrillo Ballesteros.
 
“Ya no podemos retornar al 100 por ciento al ámbito educativo a trabajar con las mismas competencias, hay que replantearnos –añadió–. Debemos modificar el rol que puede tener el Químico Farmacobiólogo, las carreras afines a ciencias de la salud; modificar lo académico, las competencias necesarias en los próximos años. Los padres de familia también se han replanteado el equilibro entre virtualidad y presencialidad, e involucrado más en la educación de sus hijos; y en lo laboral, hay tareas que no requieren estar todo el tiempo en una oficina”.
 
En lo económico, la caída del PIB ha sido de 9.2 por ciento este año; además, las pérdidas globales oscilan entre 860 y 3 mil 440 millones de dólares. En el ramo individual, quienes no tienen seguro médico podrían llegar a pagar 374 mil pesos en un hospital privado, informó.
 
El responsable del LadDIM, doctor Iván David Meza Canales, explicó que el monitoreo y la vigilancia epidemiológica ha sido todo un desafío. Se trata de un proceso continuo a través de etapas como Colecta de datos, Reporte, Análisis y respuestas.
 
“La colecta de datos es fundamental, no sólo se da por análisis de casos clínicos, sino que debe de ser integral, de vigilancia comunitaria, de sectores en general, el social, el empresarial y el gobierno. Es una tarea que no se puede dejar a una sola esfera. Debemos reflexionar qué estamos haciendo nosotros para realizar la parte que nos corresponde”, indicó.
 
Recomendó hacerse pruebas en laboratorios certificados para que la información pueda alimentar los indicadores oficiales.
 
Respecto a este renglón de las pruebas diagnósticas, la maestra Érika Fabiola López Villalobos, doctorante de Ciencias Biomédicas en el CUCEI, explicó que la PCR es la más eficaz, pues detecta material genético del virus a través de una muestra de hisopado nasofaríngeo y arroja resultados en 12 horas.
 
También existe la prueba de detección de antígenos que detecta las proteínas del virus y da resultados en 20 minutos. Es ideal para personas con síntomas de entre cinco y seis días de evolución, pero, aunque es menos costosa, no es una prueba de vigilancia edpidemiológica y, por lo tanto, no es confirmatoria.
 
La tercera prueba detecta anticuerpos formados por el sistema inumune contra el virus y se toma a través de la sangre, y proporciona resultados en 20 minutos, pero se trata de una prueba de seguimiento.
 
La doctora Adelaida Sara Minía Zepeda Morales, integrante del LaDIM, consideró que, durante la pandemia, el perfil de seguimiento en el laboratorio clínico ha sido de la mayor importancia para la detección temprana.
 
 
Atentamente
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Guadalajara, Jalisco, 10 de diciembre de 2020

 
Texto: Julio Ríos
Fotografía: José Díaz