La filmación de documentales sobre la naturaleza es una tradición cinematográfica con casi un siglo, y debe dársele seguimiento y fomentarse entre los jóvenes estudiantes del séptimo arte, explicó el director documentalista Javier Trueba, experto en ciencia y naturaleza.
“El cine de naturaleza no es nuevo. Va a cumplir casi cien años. Hemos aprendido mucho en este largo trecho y la tecnología va evolucionado. La naturaleza es un campo casi infinito, por ello siempre hay cosas para filmar. A pesar de que en este siglo se han hecho miles y miles de audiovisuales de naturaleza, cada año se seguirán haciendo cientos y cientos de estos trabajos”, afirmó Trueba durante una charla enmarcada en las actividades de Film 4 Climate, en el 32 Festival Internacional de Cine de Guadalajara.
Señaló que este género no fue creado por los cineastas, sino por los científicos, que esperaban documentar procesos lentos o rápidos de la naturaleza, tales como el trote de un caballo o el paso del planeta Venus.
Nanoook of the North (Nanuk el esquimal, 1922) fue el primer documental que filmó la vida de los nativos. Se realizó con cámaras rudimentarias. Cuando el director Rober Flaherty regresó a su hogar para revelar la película, que era de nitrato, se incendió y se perdió el material.
Se vio obligado a regresar al Ártico, pero fue una experiencia positiva, pues lo hizo mejor y quedó esa pieza legendaria. Aún entre las condiciones adversas. Flaherty creó trucos de iluminación que potenciaron las imágenes.
“Rodar naturaleza significa invertir tiempo, que es proporcional a la calidad. Pero también va correlacionado con el costo. Por eso, dentro de esta evolución hemos intentado acotar los tiempos para que cueste menos”, dijo.
Javier Trueba presentó imágenes para contrastar la forma en que se filmó Nanuk el esquimal y los actuales rodajes de la BBC. No sólo las cámaras de madera palidecen ante los modernos artefactos digitales, sino también la indumentaria, pues mientras los involucrados tenían que portar pesados abrigos, actualmente se utiliza ropa técnica, pegada al cuerpo, que garantiza movilidad y protección ante las frías temperaturas, explicó.
Habló también sobre la historia de Leni Riefenstahl, quien luego de ser la creadora de las películas de propaganda de Hitler, se alejó y terminó en su tercera edad filmando a tribus de África y en arrecifes de coral.
“Ella se reconcilia con su vida pasada y acabó trabajando con la naturaleza. Y es que si yo he aprendido algo a lo largo de 35 años que tengo en esta profesión, es que en la vida te pueden defraudar muchas cosas, tu familia, tus amigos, tus novias, e incluso tus hijos. Pero la naturaleza nunca”.
A T E N T A M E N T E
"Piensa y Trabaja"
Guadalajara, Jal., 15 de marzo de 2017
Texto: Julio Ríos
Fotografía: Gustavo Alfonzo